Últimos temas
» || Petición de Rol ||
Dom Jul 09, 2017 7:49 am por Alix Rosewain

» You are with me now || Jules & Caleb Nightshade
Jue Ene 05, 2017 9:27 am por Caleb A.Nightshade

» Mundo Subterráneo (Reapertura) {Afiliación Elite} {Cambio de Botón}
Jue Oct 27, 2016 7:18 pm por Invitado

» Walk Of Fame - normal.
Sáb Oct 22, 2016 4:33 am por Invitado

» Forever is only the beginning [Normal]
Miér Oct 12, 2016 5:47 am por Invitado

» Twilight Rol Suiza - Cambio de Botón
Jue Sep 29, 2016 11:15 pm por Invitado

» Dark Paradise (af. Elite)
Mar Sep 06, 2016 1:28 pm por Invitado

» University of Southern California [Af.Elitel]
Mar Sep 06, 2016 10:53 am por Invitado

» The Worlds Collide - Afiliación Élite
Mar Ago 30, 2016 2:41 pm por Invitado

» [Af. Normal] Cazadores de Sombras RPG
Vie Ago 12, 2016 11:08 am por Invitado

»  || Ficha de Jules M. Nightshade || (En Proceso)
Sáb Ago 06, 2016 6:23 pm por Jules M. Nightshade

» The next stop is...[Kate Weatherrose]
Miér Jul 06, 2016 11:07 am por Cónsul J. Nightshade

» Un nuevo comienzo. [ Jane Youngblood]
Miér Jul 06, 2016 11:06 am por Cónsul J. Nightshade

» Lose your mind, comienzan los problemas (priv.)
Miér Jul 06, 2016 11:06 am por Cónsul J. Nightshade

» ||New truth|| Alexandra C. Gray & James F. Jackson
Miér Jul 06, 2016 11:06 am por Cónsul J. Nightshade

Afiliados Hermanos
1 de 5
Créditos
» Skin obtenido de Captain Knows Best creado por Neeve, gracias a los aportes y tutoriales de Hardrock, Glintz y Asistencia Foroactivo.
» El tablón de anuncios es una creación de Arabella23
Directorio
0 de 9
Afiliados Elite
0 de 33

Where Loyalty Lies || William ||

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Where Loyalty Lies || William ||

Mensaje por Reina Seelie el Lun Mar 25, 2013 1:37 pm

La luz dorada que envolvía el jardín subterráneo se colaba a penas entre las ramas de los cerezos, danzando al compás de una brisa cálida y antinatural. Allí se encontraba ella, en aquel espacio verde y sereno, junto a la pequeña catarata de plata que desembocaba en un lago delimitado por amatistas pulidas. Su figura idílica permanecía tan inmóvil como una estatua de mármol, impasible e inalterable al pasaje del tiempo. Nada parecía capaz de perturbar sus más intrincados e indescifrables pensamientos o de invadir violentamente la soledad en la que se regodeaba. Eran contadas las ocasiones en las que la mera presencia de sus cortesanos le resultaba verdaderamente agobiante a la soberana. Aquella no era una de esas ocasiones, más lo que tenía en mente requería de un ambiente cargado de otra clase de íntima privacidad.

La memoria del pueblo mágico iba más allá de la de cualquier otro inmortal. Sin embargo no hacía falta retroceder las agujas del reloj demasiadas lunas para dar con la noche en la que el joven Nephilim se había marchado, o con aquella otra en la que clandestinamente había entrado a su custodia. Sin dudas el tiempo que pasara entre los miembros de su corte había hecho del hijo del Ángel nada menos que una obra de arte, una pieza exquisita y obtusa en su complejidad. Y ahora el niño prodigio había sido convocado de regreso, enviado a él un mensaje que solo este sería capaz de comprender.

Alzó la barbilla ante los pasos casi imperceptibles del cazador de sombras, el largo cabello rojizo deslizándose por su espalda, fundiéndose con el vestido de gasa que se perdía en el césped. La mera vestimenta recordaba a las Campanillas chinas que crecían a sus pies, deviniendo de un color lila casi blanquecino a un púrpura azulado. Su perfil delicado y pálido asomó con vehemencia, acompañando el movimiento suave de su mano izquierda que le indicaba al joven que se acercara.

— Faerydae...— susurró con calidez la melodiosa voz de la monarca, haciendo eco en el espacio engañoso, y esbozando una sonrisa afilada.— ¿O debería llamarte William ahora?

Al formular aquella pregunta la dama de la corte se volteó, girando a penas el rostro impasible y frío para que el otro pudiera contemplarla. Sus ojos brillantes como el cristal se paseaban por la piel perlada de runas y cicatrices blanquecinas como las alas de una mariposa nocturna, viéndolo a él y más allá de su alma, con aquella sabiduría helada que solamente ella poseía. Deshizo sin miramientos la corta distancia, avanzando con solemnidad y elegancia, la gasa danzando al compás que marcaban sus movimientos, los ojos claros fijos en los suyos. Algo curioso repiqueteando en el mirar felino de la reina, el destello juguetón de aquel que sabe más de lo que dice y que escoge a conciencia lo que calla.


— Tiempos oscuros te traen de regreso a casa.

Reina Seelie
avatar
Reina Seelie
Mensajes :
33

Volver arriba Ir abajo

Re: Where Loyalty Lies || William ||

Mensaje por William Stoneheart el Mar Mar 26, 2013 11:33 am

Sus pasos oscuros lo condujeron a tientas por aquel asfixiante corredor, rodeado por paredes de tierra porosa con gruesas raíces que pugnaban por volver a ver la luz del Sol. Sino fuera porque sentía que, al margen del paso del tiempo, no dejaría de estar acostumbrado a aquel regusto a naturaleza, sus sensaciones serían muy distintas. Sus manos recorrían distraídas la dura superficie natural a sus costados, mientras que su mirada se perdía en el indescifrable techo de aquella mágica estancia. La oscuridad a su alrededor le era indiferente, casi podía sentir a pocos pasos la luz del Sol colarse entre pequeños resquicios delatores. De no tener claro que él no pertenecía a ningún sitio, se hubiera aventurado a declarar que se sentía como en casa. Era extraño como el olor perenne de la tierra le nublaba la mente de recuerdos, y como la simple visión de aquellas verdes enredaderas laterales eran capaces de hacerlo olvidar que todo estaba trazado con engaños propios de las hadas. - “Todos nos engañamos a nosotros mismos” - se convencía -. Así que después de todo, se permitió mostrar un pequeño atisbo de sonrisa en aquellos mínimos instantes de soledad, antes de ponerse la máscara que había logrado perfeccionar con el desacelerado paso de los años.

Unos cuantos pasos más hacia delante y en la siguiente esquina a torcer, la naturaleza utópicamente perfecta del clan de las hadas dio de frente con el nephilim. Sus ojos azulados no daban a vasto con tanto a su alrededor dónde posar la vista y limitarse a contemplar, entre tantos matices vivos el joven no parecía más que un molesto intruso enfundado en su habitual uniforme negro. Quería dejar claro que, a pesar de no pertenecer verdaderamente a ningún sitio -o al menos sentirse así-, sí que podía afirmar lo que era. Era un hijo de Raziel, según los dictados de la sangre que corría bajo su piel, bajo aquellas runas oscuras cómo muestra de su interior. Sin embargo su rostro se mostraba templado, las pocas emociones que el nephilim admitiría sentir sujetas a su control. Sonrió premeditadamente al tiempo que aquella palabra, aquel nombre que no sabría afirmar si respondía como el suyo, llegó melodiosamente a sus oídos en voz de la reina Seelie. Pocos días atrás, había recibido una carta con un mensaje en clave, que lo citaba con ella sin posibilidad de revocar. En el mundo de las hadas, en contadas ocasiones existía aquella posibilidad.

- Como gustéis, mi señora – fueron sus primeras palabras, pronunciadas con aquel tono adulador y carismático que lo caracterizaba. Siguió a éstas una reverencia de lo más educada y formal, cada movimiento cargado del más visible respeto, si bien una discreta sonrisa de cierta confidencialidad y confianza se abrió paso en su aniñado rostro. - “¿Acaso tengo elección?”- se preguntó a sí mismo, mas intentaba acallar aquella voz interior que le gritaba desde dentro, haciéndole un poco más difícil la tarea de mantener su apariencia completa a raya, incluso sus palabras bajo aquel telón de previa cautela-.

No osó aventurarse a acortar la escueta distancia que los separaba, si bien se permitió avanzar unos pequeños pasos una vez que la Reina inició su avance siempre majestuoso, seguida de la gasa delicada de su vestido que caía en cascada. Le costó decidirse a no brindarle mayor importancia a su última declaración, pues sabía que si se entregaba a ello, acabaría dándole vueltas una vez más; no sabría decir cuál era su “casa”, así que mucho menos podría haber un “regreso”. -Como miembro de la Clave, estoy informado de los últimos sucesos, sin embargo tengo en conocimiento que sólo unos pocos aspiran a una sabiduría equiparable a la vuestra... - su ensayado tono de voz recalcó con suavidad sus primeras palabras, dejando clara su condición, aunque la expresión de sus ojos ni siquiera varió de un batir de pestañas al siguiente – así que deduzco que poseéis una información que escapa a cualquiera de nosotros, sin olvidar que contáis con uno de los hijos de Raziel a vuestro servicio... - uno de sus dedos finos aunque recubierto de heridas hizo ademán se señalarlo a sí mismo, pero el aura de poder que rodeaba al Hada parecía limitar su movilidad como precio por no restarle significado a sus palabras. Alzó una de sus cejas en expresión receptiva, abierto a no olvidar cada palabra importante que escapase de los labios nunca envejecidos de la monarca-.
William Stoneheart
avatar
Cazador de Sombras
Mensajes :
50

Volver arriba Ir abajo

Re: Where Loyalty Lies || William ||

Mensaje por Reina Seelie el Miér Mar 27, 2013 5:17 pm

La monarca contemplaba al hijo de Raziel como si se tratara a la vez de la quinta maravilla del mundo y de un insecto que podría aplastar con la sola opresión de su pulgar. Un curioso tintineo devenía en la claridad de sus ojos azulados, ahondando a la vez en las palabras, el tono y el alma que las pronunciaba. Escuchaba el leve susurro emocional, acallado por la mente afilada del cazador de sombras, ávido de creerse a sí mismo un ser intocable al que nada le importaba en verdad. Un dulce pensamiento, característico de una humanidad en ruinas. Sin embargo, ajeno a la realidad. Ningún mortal se salvaría nunca de la prisión sentimental que aprisionaba sus almas y los volvía susceptibles a la manipulación, el amor o la perversidad.

La clave residía en tirar con fineza de los hilos, sembrar la discordia y la duda donde era requerida. Así como el arte jamás subestimado en el que consistía saber esperar. Tales maestrías eran parte del carácter de la mujer de angelical belleza e insuperable magnificencia que ante el muchacho se erguía. Su sonrisa, tan indescifrable y enigmática como lo era su cristalino mirar.

— ¿Y por qué razón deberías estar al servicio del pueblo mágico, Hijo de Raziel?— enunció rezumante de autoridad la voz de la dama de la corte— No te ata a mi corte ningún juramento de fidelidad. Nada más que tu propia conciencia, si es que acaso posees una.

Las pestañas oscuras y espesas parecieron acariciar la piel cubierta de cicatrices y runas, espesándose levemente el aire a su alrededor. Su majestad se mostraba calmada más cautelosa, sonriendo interiormente ante la obra maestra que se había materializado ante sus ojos.

— Se nos pide nuestra confianza y colaboración... —comentó no sin dejar que un tinte de ironía se vetease en su voz—Sin embargo, uno de tus hermanos ha derramado la sangre de las Hadas y de ese crimen nunca se lo ha culpado.

Alejándose por el jardín en lentos pasos armoniosos, las cavilaciones de La Reina Seelie parecieron por el momento abandonar aquella habitación, perderse en un intrincado diseño del que el otro no era apenas consciente.

— Kaley Charlotte Highsmith...El nombre ha de resultarte familiar. — los orbes como navajas afiladas se clavaron entonces en los de William— Nephilim como ella existen en demasía y no ignoro el carácter que tendrá la reunión a la que con tanta imperiosidad he sido convocada. Se van a apuntar dedos, William Stoneheart, ¿Con quién estará tu lealtad? ¿Yacerá acaso con la raza de tus padres o de la que cuidó de ti en la clandestinidad?
Reina Seelie
avatar
Reina Seelie
Mensajes :
33

Volver arriba Ir abajo

Re: Where Loyalty Lies || William ||

Mensaje por William Stoneheart el Vie Mar 29, 2013 2:48 pm

Los ojos azulados del nephilim, de una tonalidad más clara de la habitual en matices atentos e inquisitivos, observaban a la monarca con aquella mezcla de respeto, recelo e inseguridad; sin embargo su ensayada expresión lo ocultaba incluso de miradas expertas, si bien dudaba escapar a los años de aquella sabiduría indescifrable que portaba la Reina. Tuvo que esforzarse en no bajar la mirada por unos segundos que se mostrarían suaves, y no precisamente por verse embriagado por la exuberante naturaleza a su alrededor. Sentía su estómago encogerse sobre sí mismo, con aquella mezcla de sensaciones que lo asaltaban cada vez que sus sentidos reconocían aquella delicada y engañosa esencia de las Hadas. De no haber estado su mente atenta y abierta a la mínima influencia con aquella entrenada sensibilidad, probablemente se habría encogido sobre sí mismo en aquella cazadora oscura que lo envolvía, en un gesto tan infantil como habitual en él que buscaba sentir un artificial refugio en la familiaridad de la tela. Pero su rostro seguía luciendo aquella neutralidad característica, en un forzado juego con la postura inquieta que tensaba imperceptiblemente sus hombros.

- Una delgada aunque significativa línea separa el servicio de la lealtad… - se atrevió a señalar no sin antes contener su respiración, aún sin habituarse al inevitable efecto que provocaban en cualquiera las palabras de la monarca – y a pesar de que me gustaría que careciesen de importancia, existen lazos que atan a uno más que cualquier juramento o que la propia sangre… estáis en vuestro derecho de llamarlo “conciencia”, Majestad – sus palabras terminaron en un leve suspiro que apenas cortaba el aire en derredor, que mantenía su apariencia imperturbable-.

Asintió con educación mientras escuchaba sus siguientes palabras, intentando en vano descifrar la actitud inalcanzable de la Reina Seelie. Reflejó en su expresión la sorpresa en tintes de desagrado justos frente a su comentario referido al reciente crimen, si bien no toda la lectura que mostraba su rostro era premeditada; no tenía ni idea sobre aquel suceso, pero las Hadas no mentían – No tenía conocimiento alguno sobre el caso… -murmuró más bien para sí, pero al saberse oído alzó nuevamente la mirada recomponiendo su postura. Cedió unos pasos a la Reina mientras ésta se desenvolvía en el jardín como una parte imprescindible del aquel decorado, en una armonía capaz de poner los pelos de punta. Sin embargo, no se llegó a quedar rezagado – siempre a la distancia que demandaban sus exquisitos modales-. Un escalofrío le recorrió la espalda y casi lo para en seco al reconocer en aquel nombre a la joven que había conocido no hacía demasiado tiempo, aunque no sabría decir si a causa de la familiaridad o por considerar aquello un acto atroz – No conozco las circunstancias, mi señora… no soy quién para juzgar- indicó; con la mente dividida entre los pensamientos que derivaban de sus palabras y en el momento presente. Se tomó unos segundos para medir lo siguiente que se disponía a replicar, si bien de poco le sirvió. – Majestad, el clan de las Hadas representáis la unión perfecta entre dos mundos opuestos… – el tono adulador de su voz empezaba a contrastar con la palidez de su rostro- pero considero que mi situación es un poco más complicada… - tan inútilmente evitaba tener que dar una respuesta, por la sencilla razón de que ni el mismo la conocía-.
William Stoneheart
avatar
Cazador de Sombras
Mensajes :
50

Volver arriba Ir abajo

Re: Where Loyalty Lies || William ||

Mensaje por Reina Seelie el Sáb Mar 30, 2013 2:36 pm

Duda, será la duda. Una voz que suspira al alma, recurrente e intranquila, tan segura en su inseguridad de que nuestras convicciones están equivocadas. Una simple semilla de este mal que a todos aqueja, sembrada en el corazón del hombre más leal. Una semilla para derrumbar desde sus cimientos grandes imperios y reducir a cenizas una duradera amistad.

— Al contrario, William Stoneheart. Está en la naturaleza humana juzgar. —la voz cantarina de la soberana resonó como un suspiro— ¿Acaso no sois vosotros, jueces y ejecutores de la ley de La Clave? ¿No es vuestra misión exterminar a los demonios transgresores y mantener la precaria paz? Explica entonces qué razón podría justificar la sangre derramada de un caballero leal, cuyas manos se encontraban limpias desde el día mismo en que los acuerdos entraron en vigencia.

La fría majestad ocultaba complacencia tras su mirar tan claro. Personificación inmóvil de un enigma y una incuestionable verdad. Era ella la certeza del pueblo eterno, aquel que siempre había resistido y que perduraría hasta el final.

— Deposito en ti el deber de juzgar, el deber de ver a través de los tuyos y discernir quienes son en verdad. No pretendo forzar tu mano a mi servicio sino abrirte los ojos a porción de realidad más amplia y compleja de lo que cabe imaginar.

Los pétalos de cerezo caían suavemente, perlando como el rocío la larga y sedosa cabellera de la soberana. A pesar de las palabras pronunciadas nada parecía perturbarla, como si fuese capaz de ver todo desde una perspectiva ajena y lejana. Quizá era ese el encanto y el precio mismo de la inmortalidad, el bellísimo resplandor de un alma jamás marchita. A lo lejos resonaba una suave melodía, una tonada a la vez ácida como el limón e hipnotizante para quien la oyera. Los sentidos tenuemente invadidos por el dulzón aroma de la miel y acariciados por una calidez etérea.

— Mis palabras son magia, Hijo del Ángel. Sabrás entonces que ningún descendiente de mi estirpe ha sido afectado por el clamor de la tormenta. Estamos protegidos por el cielo en nuestras venas. —Los ojos de la soberana se clavaron sobre la piel del nephilim como puñales, atravesándolo y dejándolo pequeño, vulnerable y expuesto.— Más si alguno de vosotros ataca al pueblo mágico o siquiera extiende la más sutil amenaza, habrá guerra, William. Y seré la primera en declararla.
Reina Seelie
avatar
Reina Seelie
Mensajes :
33

Volver arriba Ir abajo

Re: Where Loyalty Lies || William ||

Mensaje por William Stoneheart el Lun Abr 01, 2013 12:46 pm

Por mucho que intentase negarlo o fingir que -como todo- poco le importaba, era incapaz de dejar de darle vueltas a aquella última pregunta de la Reina. - ¿Con quién estará tu lealtad? ¿Yacerá acaso con la raza de tus padres o de la que cuidó de ti en la clandestinidad? - no tenía la respuesta-. Él era un Hijo de Raziel, y se sentía como tal tanto por encima como bajo la piel... y sin embargo, esos años en lo clandestino habían sembrado aquella semilla de lealtad hacia el pueblo mágico, si bien conocía sus artimañas y trucos, no a fondo – tal conocimiento escapaba al tiempo ínfimo de un mortal-, pero sí con la suficiente profundidad para saber que lo mejor sería mantenerse alejado, aunque aquella voz que intentaba acallar para volver a sentirse amparado por su ensayada máscara dictara algo distinto. Y de igual manera empezaba a sentir que de verdad tendría una oportunidad de hacerse un hueco entre los nephilim, entre aquellos con su misma sangre; sentía que de una vez por todas podría pasar a formar parte de algo sólido, cálido y puede que hasta duradero-.

- No pongo en duda que estáis en posesión de la razón, Majestad... - tomó aire antes de encontrar las palabras, y se armó de valor para volver a alzar la mirada – no dudéis vos de que tendré muy presentes vuestras palabras, si bien debéis considerar que aún soy un recién llegado y que la Clave dudo que deposite en mí una confianza completa, pues además soy uno de los miembros más jóvenes... sin embargo no olvidaré la sangre derramada de vuestro pueblo, mi señora, y podéis confiar en que será emitida una sentencia con la mayor prontitud posible, sin olvidar que las autoridades nephilim andan ocupadas en sobremanera con los recientes estragos de la tormenta... - esbozó una sonrisa servicial, con los labios curvados más la mirada igual de fría. Tragó saliva mientras la voz de la monarca continuaba en su discurso, llenando por completo la estancia que los rodeaba de una manera tal que escapaba a las fútiles voces de cualquiera del resto de visitantes, posiblemente inclusive los cortesanos. No pudo evitar acomodar su postura expectante, aunque siempre manteniendo aquel porte educado y caballeresco, que sin embargo nada tenía que hacer frente al arrebatadora presencia de la Reina Seelie. Pero a pesar de ello recibió con igual intensidad la fuerza de la mirada feérica y afilada clavándose en su piel, desmontando con cada sutil batir de pestañas una de las interminables capas que conformaran la coraza exterior del nephilim-.

- Con el debido respeto, mi señora... - comenzó; hasta ahí alcanzaban sus palabras bajo la inquisitiva mirada de la soberana – si bien el cielo en vuestras venas os favorece en estas circunstancias, el infierno que lo acompaña no hace sino comprometeros ante la ley, poniéndoos en el mismo lugar que un hijo de la Noche o de la Luna... - hizo un esfuerzo en no bajar la mirada, mientras cogía el aire con artificial esencia a valor que necesitaba para continuar – Pero no por ello se ve mermado vuestro derecho a declarar una guerra, y mucho menos a que los nuevos Acuerdos sean cumplidos, lo cual sin duda la Clave tiene presente... por lo que confío en que coincidamos en que no cabe duda de que el caso de vuestro caballero será juzgado con inherente justicia, quedando como un caso aparte pero que sirva de ejemplo para otros que se dejen llevar por la misma conducta, pero ni de lejos como un motivo de guerra, y más aún con las circunstancias actuales que acarrea esta tormenta... - una vez finalizó casi se había perdido el mismo en sus palabras, pues seguía sin saber mucho más del caso del que hablaba la Reina. La información era sólo una pequeña parte de todo aquello de lo sentía necesidad en ese momento, primero – y desde hacía largo tiempo-, debía arreglar el desorden en su interior-.
William Stoneheart
avatar
Cazador de Sombras
Mensajes :
50

Volver arriba Ir abajo

Re: Where Loyalty Lies || William ||

Mensaje por Reina Seelie el Dom Abr 07, 2013 6:25 pm

Por largos milenios aquella majestuosa criatura de antaño había gozado de la diversión más exquisita y perversa, extrayendo de la miseria humana un néctar que hiciera tolerable el pasaje de la inmortalidad. Su corte y el pueblo mágico compartían a su vez el nefasto pasatiempo, la diversión cruel de someter y quebrantar la voluntad ajena. William no era muy diferente a todos aquellos que habían sido a su vez muñecos y peones en los finos dedos de la monarca. Salvado por los azares del destino de un final precipitado y violento. Preservado y pulido para ser más tarde de alguna utilidad.
Sin embargo como ya lo había mencionado con anterioridad la Reina de la Corte Seelie, de poco sirve el servicio de un Nephilim si una promesa por el Ángel no ha sido empeñada, posicionando al joven en los lindes de la utilidad y el estorbo, rozando sin miramientos los límites de la tolerancia de la monarca.

— No. —sentenció, y el monosílabo hizo eco en toda la habitación— De esto que he relatado han pasado años ya. La ley de la Clave falló en hacer justicia. Asuntos más urgentes nos atienen ahora.

Ni un atisbo de duda emponzoñó sus palabras, refulgiendo el resplandor de la luz antinatural en la gélida profundidad de sus ojos azules. A sus pies la tierra se agitó, y el peso del aire sobre sus hombros pesó más caluroso y denso que nunca.

— Un torrente de energía demoníaca que tan solo nuestra ascendencia divina es capaz de contrarrestar azota la ciudad, William cazador de sombras.— pronunció la melodiosa voz, tintada la tonada por el aburrimiento y la patente molestia— Los hijos de la noche serán azotados por la sed, los hijos de la luna prisioneros de su instinto y los hijos de lillith presos de su magia, pero ni uno solo de nosotros sufrirá las consecuencias. Considera mis palabras una advertencia. Si se dirige tan solo una acusación o amenaza contra el el pueblo de las hadas, habrá guerra.

Y con esta última declaración la presencia de más de una entidad comenzó a ser palpable en la inmensa sala. No pasaron sino segundos antes de que las figuras de pequeños duendecillos se hicieran visibles entre las amatistas pulidas y que la característica silueta de hadas y ninfas se recortase contra la corteza de los cerezos.

— Consiento que en esta instancia visites a aquella que cuidó de ti. —Proclamo, acariciando el infantil rostro del muchacho con la mirada— Puedes retirarte.

La reina era un ser indescifrable en su fría divinidad, ajeno a los conflictos que turbaban las mentes humanas en su simpleza emocional. Los intrincados lazos de amor y odio con frecuencia representaban un beneficio para la raza mágica, meros hilos manipulables a voluntad y capricho de la monarca. Sin embargo, la neutralidad e inseguridad del joven William, así como su falta de compromiso, revocaban de él cualquier atisbo de confianza que en se le pudiere depositar, dejándolo a la altura de un experimento fallido, un muñeco roto o un defecto de fábrica.

— Oh, y William... recuerda que las irrupciones en mi corte sin invitación están terminantemente vedadas.

De aquel punto en más, su presencia entre las hadas no sería bien recibida. La corte no necesitaba del servicio de humanos indecisos.




Reina Seelie
avatar
Reina Seelie
Mensajes :
33

Volver arriba Ir abajo

Re: Where Loyalty Lies || William ||

Mensaje por William Stoneheart el Sáb Abr 20, 2013 8:29 am

No tenía ni idea de las circunstancias que rodeaban al suceso narrado por la monarca, y odiaba no sentirse informado. Exteriormente luchaba contra la mueca incrédula y desconcierta que amenaza con mostrarse en su expresión, intentando mantener aquel porte educado que tenía casi tan ensayada como su indiferencia. También tuvo que luchar con el ligero suspiro de alivio que se ocultaba en su garganta, pues el saber que el caso del caballero hada pertenecía a un pasado del que él no formaba parte no hacía sino quitarle un gran peso de encima. Como si mantener la compostura frente a la fría Reina no fuese lo suficientemente agotador. Sin embargo mostró premeditadamente una expresión casi indignada, más bien de tintes sorprendidos y reticentes, como si le sorprendiese que la Clave fuese capaz de fallar en una sentencia. Nada más lejos de la realidad, si algo había en claro en medio del torbellino de emociones reprimidas del Cazador de Sombras era que ni unos ni otros eran infalibles, y que si en algo se parecían era en sus errores y en sus imperfecciones.

- Mis más sinceras disculpa, mi señora – empezó con un tono adulador sin excesos, denotando de nuevo aquella incredulidad camuflada que lo hacía sentirse pequeño a pesar de controlar cada milímetro de sus movimientos y cada sílaba de sus palabras – como sabéis, mi incorporación al mundo de los hijos de Raziel todavía es reciente y hace poco más de un año que formo parte de la Clave, no tenía constancia de este suceso, pero sin duda a pesar del fallo en la sentencia lo tendré presente... - murmuró sin saber ni siquiera él mismo si sus últimas palabras eran ciertas o no, aunque sí que tenía claro que aquella visita le acarrearía mil vueltas de cabeza. Con un ademán pulcramente educado, se dispuso a atender nuevamente el discurso del Hada con sus ojos azules más expresivos que nunca y una evidente atención ciega a la voz feérica, a pesar de los matices de aburrimiento que ésta denotaba-.

- Estáis en todo vuestro derecho, Majestad – puntualizó por costumbre con tono neutral, tras lo que levo imperceptiblemente una de las comisuras de sus labios en un gesto que distaba mucho de ser una sonrisa, mas en aquel momento, hasta ahí alcanzaba su decreciente carisma – Sin duda, vuestras palabras serán tenidas en cuenta – agregó añadiendo una delicada reverencia sin rastro de excesos, aún con su mirada clara sin apartarse de los ojos de sabiduría sin fin de la Reina. Dudaba si debía añadir algo más, pero en ese instante sus palabras descendieron de sus labios al advertir con aquella curiosidad insana que desde luego no estaban solos, dirigiendo la vista en derredor sin poder evitarlo-.

Sin embargo la nueva frase de la monarca volvió a atrapar su atención, por lo que casi se irguió en su postura mientras contemplaba reticente la figura del Hada capaz de alzarse sobre él. - Como gustéis, mi señora – comenzó asintiendo con la cabeza con esfuerzos en su neutralidad – Gracias – agregó en un susurro imperceptible casi a regañadientes, pues a pesar de sus lazos con el pueblo mágico, odiaba sentirse aún más supeditado a los deseos de la Reina-.

Comenzó a retirarse tras una leve inclinación, y ya a uno cuantos pasos de espaldas a la monarca sus últimas palabras lo hicieron detenerse casi en seco. Sabía que no debía irrumpir cuando quisiera en los territorios del clan de las Hadas, como nephilim que era, pero no podía evitar sentirse dolido por aquello, no en vano había sido moldeado en aquellos años de esencia mágica. La postura de sus hombros se bloqueó al instante, al tiempo que sus maños se crispaban en vetustos puños. Se tomó unos segundos para respirar hondo y controlar su postura, tras lo que tuvo que volver a armarse de valor para darse la vuelta. Con una sonrisa helada asintió férreamente con la cabeza, y sin que la línea dura de sus labios se mostrara ni un ápice, esbozó una última reverencia antes de desaparecer entre aquella imposible naturaleza. Se perdió por los corredores feéricos, sintiendo aquellos pares de ojos inhumanos cernirse sobre él, mientras los sentimientos encontrados de su interior comenzaban a representar turbiamente la propia esencia de contrastes de las Hadas.
William Stoneheart
avatar
Cazador de Sombras
Mensajes :
50

Volver arriba Ir abajo

TEMA CERRADO

Mensaje por Inquisidora H. Blackthorn el Miér Mayo 01, 2013 9:22 pm

Inquisidora H. Blackthorn
avatar
Inquisidor de La Clave
Mensajes :
423

Volver arriba Ir abajo

Re: Where Loyalty Lies || William ||

Mensaje por Contenido patrocinado

Contenido patrocinado

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.